Distribución de los cenotes en la planicie yucateca

DISTRIBUCIÓN ESPACIAL DE LOS CENOTES EN LA PLANICIE DEL NORTE DEL ESTADO DE YUCATÁN.

Mtro. Jorge Pérez Aguilar

Universidad Autónoma de Yucatán. Facultad de Ingeniería. Apartado Postal 150. Administración de Correos Urbana 10. Cordemex. Mérida, 97111, Yucatán, México. E-mail: gherrera@tunku.uady.mx y japaespeleo@hotmail.com.

RESUMEN

El proceso cognoscitivo de la morfología cárstica, como expresión de la historia climática que ha actuado sobre el sustrato geológico a través de su estructura, es consecuencia de la sinergia de la exploración con métodos cartográficos, fotogramétricos y la capacidad abstractiva y generalizadora basada en el pensamiento teórico del investigador. Así, la exploración es una herramienta científica hasta cierto punto imprescindible para el conocimiento morfológico de una región.

En un cárst juvenil, en donde las formas positivas son prácticamente inexistentes, como es el caso de la planicie norte de Yucatán, México, las formas negativas, representadas básicamente por las cavernas, cenotes y dolinas, son manifestación de las fracturas que conforman la estructura del cárst. Considerando que las formas negativas son un recurso natural con amplias posibilidades de ser explotadas turísticamente, en 1997 el Gobierno del Estado de Yucatán emprendió un catastro de cavernas en la planicie del norte del estado que comprendió un período de 4 años (1996-2000); este consistió en el geoposicionamiento de cenotes, a través de los 106 municipios del estado. Como resultado de esta prospección espeleológica en la planicie septentrional de Yucatán se ubicaron 2,404 cenotes.

Con información generada por el catastro de cenotes y considerando que las formas cársticas son la manera en que se manifiestan las fracturas de las capas de rocas por los procesos endógenos, este trabajo pretende contribuir en el conocimiento de la morfología de la planicie del norte de Yucatán mediante el planteamiento de un modelo estructural que deriva de un modelo existente.

Palabras clave: Cárst, cenote, espeleobuceo, Yucatán.

ABSTRACT

The cognitive process of the karstic morphology, as an expression of the climatic history that has acted on the geologic substrate, through its structure, is a consequence of the synergy of the exploration with cartographic and fotogrametric methods and the abstractive and generalized capacity based on the researcher’s theoretical thought. Thus, the exploration is a scientific tool essential to a certain point for the morphologic knowledge of a region.

In a juvenile karst, where positive forms are practically nonexistent, as in the case of the North plane of Yucatan, Mexico, the negative forms, basically represented by caverns and sinks, are manifestation of the fractures that conform the karstic structure. Considering that these forms of the relief are a natural resource with apple possibilities of being touristically exploited, the government of the State of Yucatan undertook, in 1997, a survey of caverns in the northern plain of the state for a 4 year period (1997-2001); this consisted on geopositioning cenotes, through the 106 municipalities of the state. As a result of this speleological prospection, 2400 cenotes were located.

With the information generated by the surveying of cenotes and considering that the karstic forms are the way in which the fractures of the rock layers are manifested by the endogenous processes, this work tries to contribute in the knowledge of the morphology of the northern plain of Yucatan by means of the exposition of a structural model that is derived from an existingone.

Key words: Karst, cenote, speleodiving, Yucatán.

INTRODUCCIÓN

La península de Yucatán es considerada como una plataforma escalonada de rocas carbonatadas que presenta estratos horizontales y que descansa sobre un basamento paleozoico (López Ramos, 1975). Desde la panorámica regional, se encuentra en la zona en donde interactúan las placas de Cocos, Norteamérica y el Caribe (Lugo, 1999); la actual estructura tectónica es el resultado de la actividad de la fase más reciente de la orogenia alpina y se manifiesta principalmente por tres zonas de fracturas

1. La Falla de Ticul.
2. El Sistema de Fallas del Río Hondo.
3. El Sistema de Fracturas de Holbox.

Este conjunto de fallas representan la orientación de un sistema de fracturas de menor tamaño, las cuales se expresan en la actualidad como cavernas (cenotes).

Lugo (1999), en base a mapas topográficos 1:50,000 determinó lineamientos a partir de las formas negativas del relieve. Estas líneas fueron inferidas como fracturas cuyas orientaciones para la planicie del Norte resultaron estar dirigidas hacia el NE las cuales se conjugan con otras con rumbo NW; también menciona la existencia de zonas en donde aumenta la concentración de dolinas, como reflejo de un mayor grado de fracturamiento