Un momento en la historia de México
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Un momento en la historia de México
GENERAL E INGENIERO JOSÉ VICTORIANO HUERTA MÁRQUEZ
Nació en Colotlán, Jalisco, el 22 de Diciembre de 1850, según consta en el libro de registro de bautismos de la notaría parroquial de esta ciudad.
El pequeño José Victoriano, de un día de nacido, fue llevado al templo y el 23 de diciembre de 1850 fue bautizado.
Su madre era huichola y su padre mestizo.
Victoriano pasó sus primeros años jugando descalzo con otros niños huicholes y coras, en las lodosas calles y a lo largo del banco del río. Aun de muy pequeño, se parecía mucho más a su madre indígena que su padre mestizo. Con toda seguridad, el huichímil fue su primera lengua, o por lo menos, la aprendió junto el español.
Al llegar el niño a la edad escolar, su padre, a diferencia de los de sus vecinos, se propuso que Victoriano asistiera a clases, en vez de trabajar en el campo, a su lado. En compensación el muchacho obtuvo muy buenas calificaciones en la pobre escuela rural a la que asistía y que tenía como director al cura que lo había bautizado. Los fines de semana, lustrando zapatos en la plaza del pueblo, llevaba a casa unos cuantos centavos; sin embargo, como se usaban más los huaraches, su pequeña empresa le resultó muy poco productiva.
Ya de adolescente, leyó por casualidad un aviso oficial publicado en “El Monitor Republicano”, que enumeraba los requisitos de admisión al Colegio Militar de Chapultepec. Confió a su padre que le gustaría ir a la Ciudad de México y seguir la carrera militar, deseo que a los dos les debió haber parecido una fantasía.
Pero lo que son las cosas, en mayo de 1869, el convoy del general Donato Guerra entró al centro del pueblo; el oficial al mando, le preguntó a la mochedumbre, ya rápidamente arremolinada alrededor de las tropas, si había alguien que supiera leer y escribir. El joven Victoriano se ofreció como voluntario, paso una prueba informal y tras breve charla del General Guerra con su padre, lo empleó en calidad de secretario personal y asistente.
El General, también originario de Jalisco, estaba impresionado por la inteligencia de su nuevo asistente, decidió hacer uso de sus influencias en a capital para lograr que Victoriano fuera admitido en el colegio Militar. El General Guerra, mediante la intervención del propio Presidente de México, don Benito Juárez, pudo finalmente arreglar la entrada de Huerta en el colegio Militar.
Otra versión de cómo ingresó el joven Victoriano Huerta al Colegio Militar es la siguiente:
En su adolescencia, Victoriano Huerta frecuentaba el Rastro Municipal, ubicado en ese entonces en la esquina sureste de las calles Zaragoza y Paseo, y en donde, para ganarse unas cuantos centavos, se dedicaba como mandadero y a lavar menudencias.
Fue allí donde conoció y comenzó a relacionarse con los soldados, que también frecuentaban ese lugar. Se cree que allí conoció a un oficial de nombre Antonio Márquez Enríquez, nativo de la comunidad de El Sauz de los Márquez, municipio de Santa María de los Ángeles, Jalisco, que más tarde se distinguió en la toma de Querétaro, al mando del ilustre Ramón Corona, llegando a alcanzar el grado de General. A Márquez le cayó bien el carácter del jovenzuelo, le ofreció ayuda y aceptada por Huerta, se lo llevó, recomendándolo con el distinguido patriota jalisciense Donato Guerra, quien lo ayudó a su vez y mediante su intervención logró ingresar al heroico Colegio Militar. Fue alumno distinguido, sobresaliendo en Matemáticas Astronomía.
El escritor Nemesio García Naranjo comenta acerca de un día en que el Presidente Don Benito Juárez pasó revista a los integrantes del colegio Militar.
De entre las filas de cadetes, formados el amplio patio del Castillo de Chapultepec, llamó la atención del Presidente Juárez un congénere de su raza, bronceado, serio, de frente alta y mirada profunda y atrevida. ¿Es distinguido ese alumno? Preguntó discretamente el Presidente Juárez al director del plantel, el General Sóstenes Rocha. Y como fueron calurosos y excelentes los informes. El Presidente indio llamó al cadete Victorino Huerta y le dijo: de los indios que se educan como usted, la Patria espera mucho. Y las dos manos de bronce se estrecharon.
A finales de 1880, siendo ya Capitán Primero del Ejército Mexicano, Victoriano Huerta contrajo matrimonio con Emilia Águila. Su esposa Veracruzana, tan bien educada como talentosa, provenía de una familia criolla. Victoriano Huerta llevó una vida matrimonial honesta y fue buen padre con sus hijos.
Doña Emilia, durante toda la carrera de Huerta, permaneció como una continua fuente de fortaleza para su esposo.
Huerta adquirió, poco después de sus matrimono con doña Emilia Águila, una pequeña casa, con cuatro cuartos, en la colonia San Rafael de la Ciudad de México.
El 19 de febrero de 1913 tomó el poder como Presidente de México, el General Ingeniero José Victoriano Huerta Márquez.
Al tomar las riendas del Gobierno –dice el escritor Ricardo Delgado Román en su libro Aspecto Agrario de Victoriano Huerta- ya como usurpador o como designado por la Cámara de Diputados para tal fin- según el gusto del lector, el General Victoriano Huerta encontró al país en plena desorganización. Todas las fuentes de riqueza pública estaban en colapso, no se oía hablar más que de trenes dinamitados, asaltos a pueblos indefensos, de saqueos y violaciones sin cuento.
Desde luego empezó a laborarse en el campo social, ya que antes de dos meses pudo informase sobre las medidas tomadas para reducir los monopolios agrarios en la República; se repartieron semillas y plantas en abundancia, la dirección agraria, dependiente de la Secretaría de Fomento Colonización e Industria, dice que sus brigadas de ingenieros, diseminadas en todo el país han estado constantemente rectificando y fraccionando terrenos en varios estados de la República y del territorio de Baja California y continuaban sus operaciones de deslinde a fin de disponer de las mayores extensiones de terreno que puedan enajenarse en condiciones favorables. A fin de impedir la indebida explotación de los terrenos nacionales, se procurará que lo adquieran únicamente jefes de familia que puedan cultivarlas.
No se ha estudiado, con espíritu de investigación, el truculento periodo gubernamental del Gral. Victoriano Huerta. Una de las causa que han estorbado esta investigación es indudablemente el ademas pseudo-revolucionario impuesto por quienes posteriormente deseaban borrar cualquier huella que dejaran las administraciones calificadas por ellos de retardatarios y descalificar de un golpe, con el anatema de “reaccionario”, a quien se avoque, con amplitud de miras, al estudio del movimiento histórico-social de la Revolución Mexicana auténtica.
Más adelante dice: “No es nuestro propósito defender su personalidad, ya que ella irá tomando el lugar que le corresponde en la historia mexicana, conforme vaya alejándose de la época de las grandes pasiones políticas y se vaya ensanchando el ciclo dogmático de esa revolución convencional.
Los conceptos vertidos por don Ricardo en su obra son interesantes para quien tenga la intención de analizar, sin prejuicios , la obra política, social y económica de Huerta, lo cual al presente, parece no ser posible, Agrega Don Ricardo:
La obra constructiva que encabezó el Gral. Huerta, ha sido intencionalmente ignorada, por los sociólogos e historiadores actuales. Éstos se han cubierto los ojos ante la evidente labor revolucionaria de ese gobierno execral.
Hace un comentario Don Ricardo, que asombra por su audacia: Todavía hay quienes creen que es más revolucionario el hombre que asesino a mayor número de ciudadanos y que tiene mayor causal que “el que construyó una ley social favorable al mundo colectivo”.
“Si no se quiere pecar de injustos debe de anotársele a Victoriano Huerta el hecho de haber sido el precursor revolucionario del agrarismo mexicano”.
La Secretaría de Educación, publicó en el año de 1963, precisamente en el cincuentenario del sacrificio de don francisco I. Madero y de Don José María Pino Suárez un libro titulado “Madero y Pino Suárez” que en su página 267 dice: “Nunca se aclaró completamente la complicidad de Huerta”, lo que confirma que los autores materiales del crimen fueron el coronel Francisco Cárdenas y los soldados que los escoltaban rumbo a la Penitenciaría de la Ciudadela.
El Gral. Victoriano Huerta, presionado por el “plan de Guadalupe” que encabezo Don Venustiano Carranza, como Jefe del Ejército constitucionalista, tomó la decisión de renunciar a la Presidencia de la República el 8 de Julio de 1914.
Durante la semana siguiente, Huerta y doña Emilia hicieron preparativos para su destierro en Europa. El documento de su renuncia a cargo de Presidente de la República fue presentado al Congreso el 15 de julio del citado año.
El C. Primer Jefe D. Venustiano Carranza, al llegar al poder. Lo primero que hizo fue suprimir la Secretaria de Agricultura y colonización y refundirla nuevamente en la de fomento. Se declararon nulos todos los acuerdos tratados y resueltos, desde el 19 de Febrero de 1913, con relación al programa agrario. Dice don Ricardo Delgado.
Es decir, borró con un simple decreto autocrático las acciones sociales ejercidas por un gobierno de visión y altura, para revivir después el ejido, arrancado de una de las mohosas páginas del Derecho Romano, sostenido con empeño en la España Imperialista y transportado a México por los conquistadores”.
Victoriano Huerta estaba dotado de una disciplina férrea, de una personalidad dominante y de extraordinaria fe en sí mismo.
El historiador Fernando Orozco Linares comenta que suapellido materno era Ortega… Siempre quedan detalles que deben ser vistos bajo otra mirada…
La Guerra de Castas surgió en Yucatán debido a las precarias condiciones de vida de los indios mayas en la península y a la opresión en la que vivían a manos de criollos y mestizos.
Los ricos hacendados explotaban a los indígenas tratándolos como esclavos. La revuelta empezó en 1847 en el poblado de Tepich. Aprovechando la experiencia bélica que habían adquirido en las continuas guerras civiles del Estado, planearon el movimiento rebelde Manuel Antonio Ay, cacique de Chichimilá; Cecilio Chi cacique de Tepich, y Jacinto Pat, cacique de Tihosuco.
Los mayas llegaron a controlar la mayor parte de la península y el gobernador Miguel Barbachano tuvo que solicitar apoyo militar a México del cual Yucatán se había separado. Fue una guerra muy sangrienta y terminó hasta 1901 con la ocupación de la capital maya de Chan Santa Cruz (actual Felipe Carrillo Puerto) por las tropas del gobierno federal mexicano.
Guerra de Castas al movimiento social que los nativos mayas del sur y oriente de Yucatán iniciaron en el mes de julio de 1847 (Wikipedia)
La península de Yucatán es una de las cinco zonas fisiográficas de la República Mexicana y representa 2% de la superficie del país, con 39 340 km2.
El número de cenotes en el estado de Yucatán, aproximadamente es de entre 7 000 a 8 000; la gran extensión de selva ha hecho más difícil el cálculo para los estados de Campeche y Quintana Roo.
ORIGEN Y FORMACIÓN DE LOS CENOTES:
El origen de los cenotes se debe al proceso geomorfológico denominado karst, que consiste en la combinación de mecanismos de disolución, colapso y construcción de la caliza.
Estos procesos actúan por factores dentro y en torno a terreno, en diferentes escalas de tiempo y espacio, lo que va creando una amplia gama de formas y grados de calcificación. Influyen en la formación de los cenotes, tanto el grado de porosidad de la matriz y la fractura de la roca; como el clima, temperatura, vegetación y las mezclas de agua dulce y salada, así como el tiempo que dura el proceso en cuestión.
Aquí una muestra de algunos de los cenotes más llamativos del paisaje yucateco.
En la actualidad con los viajes interoceánicos y los vuelos continentales, el asunto del mestizaje y las interrelaciones de diversas culturas, lenguas, razas y étnias, no se observa como algo excepcional, sin embargo en la época de la conquista de otros espacios del mundo, la mentalidad era distinta, hoy en los caminos que nos acercan a las Memorias de Yucatán, hablaremos precisamente de los albores del mestizaje:
El diácono Jerónimo de Aguilar, aproximadamente 8 años antes de la llegada de Hernán Cortés, se encontraba esclavizado por los lugareños de la costa y fue rescatado por Cortés en 1519, en lo que empezó como expedición y terminó como la Conquista de México.
Jerónimo de Aguilar habría de convertirse en figura clave para la conquista ya que sirvió de eslabón para traducirle a Cortés, del maya al español, lo que por su lado la Malinche o Malintzin, traducía del nahuatl al idioma maya, para hilvanar así los elementos y el conocimiento fundamentales para la épica Conquista de México.
El mestizaje implicó un drástico camino anegado de violentos acontecimientos de sangre, con el paso del tiempo la imposición se transformó en sincretismo y aceptación de una nueva realidad que se mezcló con la propia.
Uno de los momentos más apasionantes de la historia prehispánica de Yucatán, son los restos que dan
cuenta del avance cultural de los pobladores mayas
Se ha encontrado en las grutas de Loltún material cerámico del año 700 a. C. y vestigios de asentamientos humanos hacia 2300 a. C., lo más asombroso es que estos al parecer no tienen origen maya.
Algo es cierto y claro, fueron los mayas quienes establecieron las primeras ciudades en la península, aunque posiblemente haya habido habitantes y poblamientos previos que datan del 8000 años AC; los
descubrimientos que parecen demostrarlo, se hayan en Lol-Tun.
Con relación a los mayas se sabe, que los primeros de entre ellos bajaron del Petén, para instalarse en la región suroriental de la península en la zona de Bacalar, Quintana Roo y que lo hicieron hacia el año 250 DC. Fueron los Chenes, pueblo o tribu maya que antecedió a los Itzáes.
Los Chenes Tuvieron por territorio las regiones de: Hochob, que significa lugar de las mazorcas de maíz; conformaron un solo grupo, sobresaliendo por sus templos y palacios, ellos, más tarde, hacia el año 525 DC comenzaron a moverse hacia el oriente de la península, fundando Chichén Itzá, Izamal, Motul, Ek Balam, Ichcaanzihó, hoy la Ciudad de Mérida y Champotón.
Rapaz y voluntarioso el zopilote
En cierta ocasión un príncipe ofreció un banquete con ricos manjares. En cuanto el zopilote vio las mesas servidas, dio aviso a las demás aves para que aprovecharan aquella pitanza. Acudieron y, atropellándose, en un santiamén lo devoraron todo. Pero en eso vinieron los guardias y las aves alzaron el vuelo y se escondieron en el bosque. Por confiar en sus alas, el zopilote se retrasó, cayó prisionero y así pagó por las demás. Los guardias lo pintaron de negro, le raparon la cabeza y lo condenaron a comer carne podrida y así vive hasta hoy.
Miércoles 20 de mayo
Semana 62 del 18 al 22
Tema: La ruta de los conventos
Duración, un minuto.
Ariadne Gallardo.
Conocer el corazón de Yucatán, a través de la ruta de los cenotes. Es un viaje que no podemos eludir cuando viajamos o vivimos en la península de Yucatán, este recorrido es una forma enriquecedora de cultivar nuestro conocimiento del histórico Yucatán.
Para comenzar hay que dirigirse hacia el periférico por el oriente rumbo a Kanasín. Desviarse a Acanceh. Y recordar que cada visita durará de 10 a 45 minutos.
A 22 kilómetros de Kanasín se encuentra Acanceh, cuyo significado es: quejido de venado. En la plaza central está la Gran Pirámide, una iglesia colonial y una moderna. A unas cuadras está el Templo de los Estucos, donde verá jeroglíficos.
Posteriormente a unos 8 kilómetros de distancia se ubica Tecoh, tiene un mercado, una iglesia y un convento dedicado a la Virgen de la Asunción, construida sobre la base de una pirámide Maya, la iglesia tiene cantidades de piedra labrada, un altar impresionante y muchas pinturas. Es tan solo el inicio de este encantador recorrido, no olvide colocarlo en su agenda de viajes.